Hasta en tres ocasiones he puesto una reclamación en las oficinas de Consumo en Pontevedra y por desgracia, las tres veces me ha servido de lo mismo: de NADA!.
Por suerte, he aprendido algo, saber para qué sirven: a parte de para nada (claro), para perder mucho, mucho tiempo y para que gente cómo yo nos hagamos ilusiones de poder “proteger mis intereses económicos”.
Su funcionamiento es muy básico, tú pones una reclamación, al mes, mes y medio, te envian una carta indicando que abren expediente, pero tienes que decidir si va por la vía judicial o por vía arbitral, aquí es el momento más dificil, ya que presupones que harán todo lo posible por defender tus derechos y pasas de meterte en líos judiciales, por lo que siempre escoges, por vía arbitraria. Al hacerlo, renuncias explícitamente a llevar judicialmente dicha reclamación sea cual sea la resolución.
Después de esto, pasan otros meses, de 3 en adelante, en los que acaban enviándote una carta con la resolución del expediente. Si no te gusta, pues tienes que enviarle una carta en el plazo de 10 días para seguir reclamando, o sino, pues joderte y quedarte con esa sensación de aparte de timado, apaleado por una institución a la que se presupone que va a defender tús interéses.
Ahora, vuelvo con mis 3 experiencias con el IGC:
- Denuncié a un local de compra/venta de vehículos de segunda mano. Escogí vía arbitraria y 4 meses después de la reclamación me enviaron una carta, diciendo que dicho negocio no estaba adherido a sistema de arbitraje y no podían hacer nada. Ala! expediente cerrado!.
- Denuncié a GasNatural por un cobro indebido en su primera factura, unos 160€!. Después de 4 cartas presentado pruebas que realmente me daban la razón, más de un año después, me cansé. Consumo seguía sin posicionarse y claro, que si era una empresa grande y no podían hacer nada y tal y cual. Ala! expediente cerrado!.
- Denuncié a una empresa de reclamación de accidentes llamada Ferbam, por un cobro indebido que amenazaban/amenazan con reclamarme judicialmente. Después de 5 meses, me han echo llegar una carta, en la que adjuntan documento de la empresa en cuestión, en la que indican, que no quieren acojerse a las normas de consumo y que pasan, pero que si no les pago algo que no aparece en el contrato, me denunciarán judicialmente. Ala! expediente cerrado! y con cara de jilipollas!.
Moraleja. Consumo es la esperanza de los que no queremos meternos en vías judiciales (siempre caras en tiempo y dinero) para hacernos creer que podemos conseguir lo imposible: que las empresas no se aprovechen de sus clientes/usuarios.
Así que ya sabeis.
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